Confieso no haber
votado por usted, pues a pesar de su campaña, me pareció ser más de lo mismo.
Además, admito ser un pesimista que considero que al quedar usted electo como
Presidente, las cosas solo empeorarían. No obstante, admito que a pesar de las
tantas interrogantes alrededor de su gabinete, por el momento me ha callado la
boca. De paso, espero que el tiempo no me de la razón.
Las medidas
proclamadas por usted el día de ayer, me han impresionado bastante. Por lo
regular cuando un gobierno dice que hay que ser austeros, significa que el
pueblo no podrá usar su dinero, pues el Estado lo gastará por ellos. Al
parecer, este no es el caso, al parecer y aunque ciertamente parece increíble,
el ahorro proclamado por su gestión, empezará en su propia casa, excelente.
Danilo, entiendo que
ahorro implica auto limitarse, pero también entiendo que supone un mejor manejo
de los recursos. Lo que necesariamente nos deja en el tema del reciclaje. Usted
mejor que yo sabe, que para conocer la pobreza, hay que verla con sus propios
ojos. No importa que tanto uno lea las cifras y los porcentajes de esta, hasta
que uno no viva o trabaje con alguien realmente pobre, no podrá entender
completamente la severidad de dicha situación.
Es por esto, y en
vista de que estaremos frente a una gestión austera, que propongo la
implementación de un sistema masivo de reciclaje en nuestras instituciones
públicas. Resulta, que estamos en la época de reingreso escolar, por lo que los
padres necesitan comprarle los útiles y uniformes escolares a sus hijos. Un ser
humano, que gane 6000-10,000 pesos al mes, no podrá invertir mucho dinero en
los útiles de su hijo. Hasta cierto punto, estará enviando a dicho niño o
joven, sin la preparación adecuada a clases. Casi como el viejo refrán de
enviar a un soldado sin armas a la guerra. Entiendo, y quizás algún sociólogo o
maestro me apoye, que al enviar estudiantes sin útiles a las escuelas, la
calidad de la educación baja.
Danilo, (mi supuesto
amigo, como solía decir su slogan electoral) hay empresas que se dedican a
comprar material reciclable como el papel, para luego pasarlo por un proceso
industrial y venderlo como papel, y el mismo puede ser utilizado para crear
cuadernos. Tomando en cuenta la existencia de dichas empresas, se puede obligar
a las escuelas a recaudar los cuadernos viejos de sus mismos alumnos, para
luego vendérselos a dichas compañías, y con ese dinero comprar los cuadernos
necesarios para sus mismos alumnos. (Supongo que también se puede intentar hacer
algún tipo de trueque)
Esa medida, no debe
limitarse a las escuelas, debe implementarse en las demás instituciones del
Estado, de hecho si mal no recuerdo el Ministerio de Hacienda ya tiene una
política de reciclaje en curso. Además se puede incorporar a las grandes
empresas (Bancos, Cervecerías, Telefónicas, mi favorita McDaddys), que siempre
intentan hacer una labor social. Estas, todas podrían donar sus papeles
desechados a dicho sistema de reciclaje, para la creación de cuadernos o libros.
Si el costo de imprenta de un libro baja, es más probable que llegue a las
manos de un estudiante.
Entiendo, que esta
carta pudiese estar dirigida a cualquier legislador. No obstante, y a pesar de
una división de poderes, nuestra cultura sigue venerando al Poder Ejecutivo
como un rey. Implícitamente sigue otorgándole unas características
autoritarias, por lo que sé que usted como Presidente, podrá "bajar
raya" y hacer esta medida una realidad. Además, dudo fuertemente la
capacidad y comprensión lectora de nuestro poder legislativo.
Sinceramente,
Amaury Acosta
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