Luego del feroz resurgir de mi
inspiración, ocasionado por toda la mierda hallada por Pro Consumidor, me he
dignado en escribir este post.
Durante mi “break” espiritual, de casi dos
meses sin escribir, logre llegar a la conclusión de que para los ciudadanos de
esta gran jungla, la educación es la solución a todos los problemas. En parte,
estoy totalmente de acuerdo con los demás, y de hecho, no me limito a sugerir
que se destine un simple 4% del PIB para la educación, soy de los que cree que
debería otorgársele el 90% de esos recursos a dicho propósito.
Desde el 1ro de mayo al 24 de julio del
2012, ocurrieron varios acontecimientos en esta isla salvaje. Elegimos a un
nuevo presidente, plantamos vallas publicitarias despidiéndonos del actual
(Hasta pronto señor Presidente), el PRD se convirtió en el mejor reality show (tiroteo y todo, coge ahí Jersey Shore), una
matanza en Salcedo, AMET reafirmo el hecho que no pudimos hacer la transición
de burro a vehículo, por lo que tenemos un tremendo desorden de tránsito, nuestros
queridísimos diputados se graduaron de ya no se leer y aprobaron el presupuesto
complementario, discutimos sobre la posible reforma fiscal, despertamos la sed
de Juan Hernandez y ahora este quera gravar con impuestos las compras por
internet, matamos muchas mujeres (que insensible suena eso), celebramos una
especie de Día de Acción de Gracias distorsionado y dejamos de comer pollo, y
descubrimos que parte del Orgullo Dominicano es comer mierda.
El denominador común entre todos esos
hechos es que nuestra sociedad ha seguido reclamando más educación. Reitero, no
tengo problema alguno con esa petición, pero admito que limitar todos nuestros
problemas a la falta de educación me parece absurdo. No sabemos manejar, es
porque carecemos educación, matamos mujeres como si fuesen mosquitos (repito,
que mal) es porque no tenemos los valores que solo se inculcan a través de la
educación, el pollo esta caro, y es porque el agricultor y comerciante avícola
es un azaroso mal educado, nuestros diputados no saben leer… bueno ya
entendieron.
Parece ser que la idea de que necesitamos
una mejor educación esta tan incrustada en nuestra idiosincrasia que la hemos
adoptado como la medida que nos resolverá todos nuestros problemas, y
lamentablemente creo que no podemos limitarnos a ese pensamiento. Siento que no
estamos exigiendo más educación de manera responsable, o por lo menos sin gran
compromiso. Hablamos de invertir más en educación como si quienes la
necesitaran no fuésemos nosotros mismos.
Lo cierto es que todos necesitamos
educación, y la única manera de exigirla es siendo educados, o por lo menos
comprometiéndonos a darle un intento. La educación no se limita a que el Estado
invierta el 4% del PIB, la educación es un compromiso de todos. Si usted quiere
que otro sea educado con usted, sea usted educado con el/ella. No podemos
seguir comportándonos como animales y exigirle al otro que no lo sea.