Thursday, October 18, 2012

Ya Entiendo!


Gracias al artículo “¡Que Traigan el Enema!” escrito por José Ernesto Devárez, debo decir que finalmente entiendo a nuestra sociedad civil.

A pesar de estar completamente harta de los innumerables problemas que afectan a nuestra sociedad, la misma parece estar totalmente dormida. Esto nunca lo había entendido, y siempre me preguntaba como había logrado el gobierno anestesiar al pueblo? Ese artículo no solamente me ayudo a responder esa pregunta, sino que gracias al mismo he podido comprender porque es que nuestro sistema de tránsito es un caos total.

Hasta hace unos minutos (antes de leer dicho artículo) estaba totalmente convencido de que nosotros los dominicanos manejábamos con una prisa e impaciencia, como si tuviésemos una necesidad tremenda de evacuar. Tomando en cuenta que para algunos procedimientos médicos (mayormente cirugías), antes de anestesiar al paciente, al mismo le ponen un enema para limpiarle los intestinos. He ahí la respuesta! El gobierno se encarga de anestesiarnos día a día, pero como procedimiento preparatorio nos aplica un enema. Esto nos apresura al momento de conducir, pero luego nos mantenemos dóciles ante toda medida o cualquier escandalo ocasionado por el gobierno. 

Thursday, October 11, 2012

¿Instituciones?


Escribo esto pensando en nuestra queridísima futura reforma fiscal, no pretendo seguir la corriente y decir que la misma es insostenible, pues creo que todo aquel que este leyendo esto, debe estar totalmente consciente de dicha realidad. Estoy en total desacuerdo con dicha reforma, pero de eso no se trata este post, por hoy, mi único deseo es que mis lectores se pregunten ¿Qué hace la Cámara de Cuentas?

No pienso entrar en el argumento o hacer una especie de análisis político en el que probablemente terminaría concluyendo que dicha institución esta liderada por entes del partido oficial, por lo que nunca iban a llevarle la contraria al gobierno anterior. Pero lo cierto es que dicho déficit no apareció de un día para otro, (a pesar de nuestros Houdinis políticos), y tomando en cuenta que según esta institución estos son “un órgano constitucional de control externo de los recursos públicos, de los procesos administrativos y del patrimonio del Estado[1]”, entiendo que si existe un déficit este debería ser el primer organismo en dar la cara y explicar que paso.

Realmente no entiendo como nuestros legisladores (dígase el Comité Político del PLD) realiza nuestros presupuestos, pero creo que estos lo hacen en base a las proyecciones de las recaudaciones que la Dirección General de Impuestos Internos les remite. Bajo el entendimiento de que el Estado se maneja con un presupuesto,  y que hay instituciones como la Cámara de Cuentas y la Contraloría, un déficit fiscal de más de un peso, es simplemente inaceptable. Pero que alguien me explique ¿como nuestro déficit llego a superar los cien millones de pesos sin que ninguna institución se diera cuenta?

Según nuestro Presidente, de no llevar a cabo la reforma fiscal el gobierno tendría que cerrar; me parece muy buena esta propuesta. Siendo un ciudadano de clase media (o eso creo), el único servicio estatal que utilizo es el de creación y mantenimiento de las vías públicas. Puesto que no uso el sistema educativo publico, el sistema de salud publico, y nuestra policía no me inspira seguridad, me parece buena idea que el gobierno se quede con los brazos cruzados.

Seamos creativos un momento y pensemos en como sería la República Dominicana sin gobierno alguno. Según mi imaginación en poco tiempo terminaríamos siendo una anarquía total. De hecho y tomando en cuenta el poco respecto a las leyes que actualmente presentamos, no es que estemos muy lejos. En otro post, escribiré lo que pienso ser las consecuencias de un cierre hipotético de nuestro gobierno. Adiós!

Friday, October 5, 2012

God Save The Queen, wait what?


No es fácil ser un dominicano con su cerebro en pleno funcionamiento y las cosas se ponen más difíciles cuando le agregas una educación ética. No tengo estudios psicológicos ni sociológicos que apoyen mi manera de pensar, pero ciertamente creo que se es más fácil cuando se carece de cualquiera de las dos características mencionadas anteriormente. De no usar el cerebro no me molestaría tanto cada vez que pienso en los problemas que nos afectan como dominicanos. De no tener un CC de ética, también sería feliz, pues estaría afiliado a un gran partido, y probablemente devengaría un muy buen salario público, incluso quizás hasta ya estaría pensionado.

El problema de tener un cerebro en funcionamiento es que hace particularmente doloroso el solo hecho de pensar en como un grupo de parásitos (también conocidos como políticos) “nos lo están metiendo frio”, y no hacemos nada al respecto. Duele saber que la sociedad civil local es un disparate. Quizás sea porque nuestros cerebros funcionales saben a la perfección la poca seguridad ciudadana y respecto a la vida que hay en nuestro país, por lo que implícitamente tememos enfrentarnos al poder. Otros posiblemente más avanzados caen en el pesimismo y concluyen que no vale la pena pues nada va cambiar.

Es bastante difícil ver al pueblo limitarse a quejas ante las medidas poco populares y de gran agravio tomadas por el gobierno de turno. Es penoso ver como las protestas que si se hacen reciben muy poco apoyo, por lo que reitero nuestra sociedad civil es un disparate, y esta demasiado dividida. Da pena, ver que los diputados si apliquen el lema “hoy por ti, mañana por mi” pero el resto de la sociedad no. Además del mínimo apoyo a las protestas y la poca movilización de nosotros, me parece ridículo como nuestra sociedad repleta de animales pretende ser civilizada al momento de protestar. Esa última oración parece algo de Absurda Quisqueya.

Siguiendo con la burla que es nuestra jungla, es increíble ver sociedades de países desarrollados como (del Primer Mundo, de gente blanca, como quieran llamarles), realizan protestas (muchas incluso tornaron violentas) reclamando un cese a la austeridad, cuando la nuestra debería estar orando por la misma, sin embargo parece no interesarnos. Al parecer nuestros geniales cerebros entienden que es más fácil conformarse con el jodido estatus quo, y buscársela por otro lado.